La obligación de inspeccionar
El modelo de negocio de Family Dollar es sustancialmente similar al de otras tiendas de descuento de artículos variados. Mantienen los costes laborales al mínimo y concentran la mayor cantidad posible de mercancía en un espacio reducido. En California, los comerciantes minoristas como Family Dollar tienen la obligación legal de mantener la tienda en condiciones razonablemente seguras y libre de riesgos que puedan causar lesiones a los clientes. Dicha obligación incluye la realización de inspecciones periódicas de las instalaciones con el fin de determinar si existen condiciones peligrosas. Si se detecta alguna, se debe advertir al público hasta que dicha situación se repare o se subsane. Si no se advierte del peligro y no se repara o subsana, podría derivarse una responsabilidad civil en caso de que un cliente resultara lesionado a causa de ello.
Tres riesgos habituales
Cuando una tienda está repleta de estanterías y expositores, los pasillos se convierten en meros caminos por los que puede resultar difícil circular. Esto supone un riesgo de tropiezos. Los envases dañados también pueden provocar fugas de líquidos que se acumulan en el suelo. Esas fugas suponen un riesgo de resbalones. Además, la mercancía suele apilarse a gran altura sobre los pasillos y, cuando se cae, puede golpear a los clientes en la cabeza y provocar lesiones traumáticas en el cerebro y la médula espinal.
