La industria del automóvil, en constante evolución, ha dado pasos de gigante en lo que respecta a la incorporación de tecnología moderna en sus modelos de coche más recientes y populares. En tan solo unos años, los sistemas de navegación GPS integrados darán paso a vehículos totalmente autónomos. También hay ya disponibles coches que no dependen de combustibles fósiles, lo cual es una noticia maravillosa para el medio ambiente. El Gobierno de EE. UU. está apoyando incluso con todo su peso a estos vehículos, contribuyendo a que haya al menos un millón de coches eléctricos circulando por las carreteras a finales de año.
Pero las nuevas tecnologías siempre tienen que resolver algunos problemas al principio y, a veces, pueden surgir contratiempos mientras tanto. Los vehículos eléctricos incorporan baterías de iones de litio de gran tamaño que, si sufren daños en un accidente, pueden fallar y prenderse fuego, causando lesiones a las personas que se encuentren dentro o cerca del vehículo.
En una ocasión, se utilizó un Chevrolet Volt en una prueba de choque de seguridad con el fin de determinar el nivel de protección que ofrece a sus ocupantes. El vehículo permaneció desatendido en un desguace durante varias semanas, hasta que la batería se incendió espontáneamente, envolviéndolo todo en llamas. Este es solo un tipo de riesgo de seguridad que no suele darse en los coches con motores de combustión convencionales.
El litio que contienen estas baterías no solo es increíblemente inflamable, sino que arde a una temperatura muy alta, cercana a los 450 °C, o 840 °F. El litio es muy reactivo cuando se expone incluso a la más mínima cantidad de agua. La humedad normal del aire que todos respiramos es suficiente para provocar un incendio muy peligroso y violento.
Las baterías de los coches eléctricos están diseñadas para ser lo más resistentes posible, con el fin de evitar que se produzcan este tipo de incendios, pero ninguna medida de seguridad es eficaz al 100 %. Aquellas personas que tengan la mala suerte de formar parte de la pequeña minoría en la que fallan las medidas de seguridad merecen contar con representación legal que les ayude a obtener una indemnización de los responsables.
Si tú o un ser querido habéis resultado heridos en un incendio relacionado con un coche eléctrico, es posible que tengáis derecho a reclamar a los fabricantes del vehículo y de la batería. Ponte en contacto con nosotros hoy mismo para una consulta gratuita. Haremos todo lo necesario para defender tus derechos y asegurarnos de que se te indemnice adecuadamente por los gastos médicos, los salarios perdidos a causa de las lesiones y el daño moral.
