En Los Ángeles hay algunas pizzerías increíbles si sabes dónde buscar. Por ejemplo, están L’Antica Pizzeria da Michele en Hollywood o Roberta’s en Culver City, por citar solo un par. La verdad es que, dado lo grande que es Los Ángeles, hay todo tipo de pizzas para todos los gustos.
Y lo que es mejor, la mayoría de ellos ofrecen servicio a domicilio, y si no es así, siempre puedes recurrir a DoorDash, GrubHub u otras empresas de reparto a través de aplicaciones para que te lo traigan a la mesa.
A algunos les gusta caliente
Vale, a todo el mundo le gusta que esté caliente, y ahí está el problema. Con el servicio de reparto de pizzas, no hay ningún incentivo para conducir despacio y con precaución. De hecho, si el repartidor no la entrega rápido, el cliente se queda insatisfecho, el dueño de la pizzería se queda insatisfecho y esto hace que el repartidor se quede insatisfecho… y sin un céntimo.
Consecuencias en la vida real
Por desgracia, la realidad de los bajos salarios de los repartidores de pizza tiene consecuencias para todos los que circulan en coche, a pie o en bicicleta por las calles y aceras de la ciudad. Cuantos más conductores haya y más rápido circulen, más accidentes y lesiones habrá para todos.
¿Cómo se producen estos accidentes?
Presionar a un repartidor para que haga su trabajo rápidamente conlleva asumir ciertos riesgos que pueden estar relacionados con determinados tipos de accidentes y lesiones. Algunos de estos riesgos que la policía y los servicios de emergencia han observado en los repartidores son:
- Exceso de velocidad
- Pasarse un semáforo en rojo
- Incumplimiento de la obligación de ceder el paso
- Zigzaguear entre los carriles de circulación
- Cortar por los aparcamientos
- Conducción temeraria
- Conducción agresiva
Estos son solo algunos ejemplos. La conclusión es que no debería ser culpa tuya que alguien haya pedido una pizza y que el repartidor haya tenido que pisar a fondo el acelerador para llegar a su puerta. Si te ha pasado esto, habla con un abogado que sepa por lo que estás pasando antes de hablar con nadie más sobre el accidente.
¿Quién paga por tus lesiones?
Todos sabemos que hay que tener un seguro para conducir, y eso también se aplica a los repartidores. Ya se trate de una cadena nacional como Domino’s o de una pizzería local familiar con horno de leña, siempre habrá un seguro que cubra tus lesiones.
Sin embargo, en muchas ocasiones la compañía de seguros intentará eludir su responsabilidad. Te dirán que la culpa fue de su conductor y no de la empresa. O incluso podrían intentar echarte la culpa del accidente a ti.
No te quedes de brazos cruzados: habla con un abogado cuanto antes para conocer tus derechos y obtener la indemnización que te corresponde.
Ponte en contacto con un abogado especializado en accidentes de tráfico
Lo mejor que se puede hacer al sufrir lesiones en un accidente de tráfico es ponerse en contacto con un abogado especializado en accidentes de tráfico de Los Ángeles que conozca la compleja legislación en materia de seguros aplicable a los repartidores.
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